Es increíble lo que una palabra puede cambiar. Basta con decir sólo una cosa para reparar un corazón destrozado y darle una ilusión para que pueda volver a soñar. Aunque también es enorme el daño que un mísero conjunto de letras al salir cruelmente de la voz de alguien puede provocar, llenando un alma de tristeza y quitándole poco a poco las ganas de seguir luchando.
Las palabras son increíblemente poderosas, y suelen ser demasiado tramposas. Me pasa de querer decir algo y quedarme muda, y viceversa, tener que callarme y decir lo que no debo.
Tu lenguaje es diferente, no utilizás palabras pero igualmente te expresás; y creo que eso todavía es más tramposo. Conociéndote comprendí que no siempre tengo que hablar para expresar mis temores, mis delirios, mi alegría.
Tu lenguaje es distinto, prácticamente imperceptible, y por sobre todas las cosas muy difícil de entender. Pocos saben distinguir una mirada de una oración al mirar tus ojos, pocos saben interpretar tus gritos mediante los silencios, pocos entienden que un abrazo transmite la más profunda de tus miserias.
Al aprender tu lenguaje comprendí que las palabras no tienen demasiada importancia, que tengo que dejarme llevar más por lo que tus ojos dicen que por lo que tu boca diga. Porque hablando podemos mentir, pero en tu lenguaje no existen las mentiras, y por más que trates de decirme que todo está bien y que nada va a alejarnos, cada segundo percibo en tu mirada el adiós que está por llegar, en cada silencio noto tus agudos gritos que me aturden diciéndome que nada puedo hacer; volviéndome a sentir absurda, sin esperanzas, sin nada. Sólo puedo quedarme esperando inmóvil ésta "NADA" que nos arruina cada vez más, y sintiendo a tu corazón más lejos, que casi no se escucha, ¿o es que está dejando de latir...?

2 comentarios:
Muuuuy lindo lo qe escribiste! Me encantó! y la canción va perfecta para leerlo!
Muy buena
Un beso grande, y nos leemos pronto!
vuelvo a leer lo qe escribiste y me encanta!
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