Una fría habitación, una mesa y sobre ella un cenicero, un juego de llaves y un adiós. Susurros se transforman en gritos, confusiones en dolores, alegrías en tristezas, una cálida sonrisa desaparece y lágrimas caen de un rostro sin cesar. En las paredes rebotan de un lado a otro palabras sin sentido, pero que lastiman y mucho.
El adiós sigue en pie. Se escucha el ruido de las llaves en la puerta, tus pasos se alejan y otros se acercan: es el vacío, y vino a destruir todo lo que se encuentre entre las cuatro paredes tan frías como un témpano.
Se borra tu presencia, tu alegría, pero no se borra tu dolor. Tus ojos también se borran, y sé que no escuchás nada, querés olvidarte hasta de tu nombre, pero también estás olvidando quién sos.
Nada es fácil, pero cuando uno tropieza tiene que levantarse. Estás en un abismo, y en tu soledad te aferrás al deseo de vivir muerto en vida; y respeto tus decisiones, es más, acabás de irte. Tu sombra no es más reflejada por mi luz, es que ya no se encuentra en mí... y no sólo por tu ausencia, si no porque el centenar de sensaciones provocó un cortocircuito en mi interior.
Hoy hace más frío que nunca, debe ser que ésta vez lo siento mucho más en el cuerpo, y es peor el saber que tu brisa no acompañará mis días. Porque sos como el viento, insignificante como una brisa en Verano, pero destructor como un tornado, mágico pero también impulsivo, único diría yo.
Sos viento en constante movimiento, en la eterna búsqueda de la paz contra tus guerras interiores. Sos viento porque aunque anzuelos te atrapen y dolores te opaquen, encontrás la manera de liberarte y viajar.
Pase lo que pase va a serme imposible atraparte, te escurrís entre mis dedos, sin problemas los atravesás y seguís tu incierto destino. Pero sos viento y puedo oírte, y resuenas todo el tiempo en mi mente. Allí resurges en mis recuerdos, te siento cerca aunque estés muy lejos, mi alma no te es indiferente y mi corazón te llora.
Sos viento y no puedo atraparte, tampoco encontrarte... tan sólo sentir la amargura de saber que no estás para darle un sentido a este desierto corazón.

No hay comentarios:
Publicar un comentario