LA MEJOR BANDA DEL PLANETA

domingo, 14 de junio de 2009

Le costaba aceptar que había cosas que no tenían explicación. Era algo que la enervaba y hasta la obsesionaba, todo por encontrar una razón a las cosas. El amor era una de ellas. Tantas veces se había cuestionado sobre su existencia. Comprendía hasta cierto punto la diferencia entre la realidad y lo ficcionario.
Creía en los finales pero no en los felices. Todo termina, pero no siempre acaba bien. Esas cosas sólo son parte de las películas románticas, que por cierto son muy lindas y narran historias hermosas que llegan y mucho al alma, pero cada hecho es prácticamente imposible que pase en la vida diaria, y menos en SU vida.
Trató de ser lo más racional posible para entender el por qué una persona se enamora. Pero no había nada que entender, todo era cuestión de sentir. Y hablando de sensaciones, sintió muchas, pero no lograba comprenderlas. Pasó horas pensando en esa persona, sintió las mariposas en su panza, aprendió a dominar sus rebeldes celos, lloró, se resignó pero luchó, se cayó y se levantó. Siguió buscándole respuestas a su pregunta, pero éstas no aparecían.
El tiempo pasaba y comenzaba a rendirse, lo cual jamás le había ocurrido. Estaba decepcionándose, sentía todo cada vez más intensamente y sin poder entender a su corazón. Pero un día y sin buscarlo, miró los ojos del causante de tan intensas sensaciones y no sólo se sintió contenida, sino que también en su mirada se vio reflejada a sí misma. El destello de esa mirada color café alborotaba todos sus sentidos impidiéndole pensar, pero ya nada importaba.
Una sensación nueva recorría por sus venas, (otra más que sabía que no podría comprender). En ese momento se abrazaron y logró llegar a una conclusión: el amor es mágico, no se explica, no se compara ni se olvida. Nos cambia la vida para bien o para mal, sufrís y estás felíz, reís y llorás, y por más que cueste verlo siempre trae sus frutos. Pero es único por todo lo que transforma, modifica, une e infinitas cosas más.
Aprendió que no es necesario buscarle respuestas a todo, ya que a veces es mejor descubrir por uno mismo ciertas cosas inexplicables y sacar las propias teorías.
Al mirarlo de nuevo volvió a perderse en un mar de emociones, y se dio cuenta que ante sus ojos estaba la razón de su existir, ese ser que con sólo una sonrisa podía arreglarlo todo, y con una lágrima entristecerla a más no poder. Lo que sentía era más que amor.
Las cosas terminan, porque nada es eterno. Para siempre es hasta la última respiración y dejamos de vivir, hasta el último latido de corazón. Ahí es cuando realmente cosas así se terminan.
Ese amor que está dentro suyo va a existir hasta ese último latido, nada podrá borrar la memoria de ese corazón que late y vive por otro, todo lo que siente es muy intenso y hermoso, con nada se compara, ES EL AMOR DE SU VIDA.
Priscila.

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